Cada uno de nosotros ha conocido al menos una vez a personas que confían en sus opiniones a pesar de una evidente falta de conocimientos. Esto es una manifestación del efecto Dunning — Kruger, un sesgo cognitivo que hace que las personas inexpertas sobreestimen sus capacidades, mientras que los expertos se subestiman a sí mismos. En este artículo veremos por qué sucede esto, qué peligros supone y cómo aprender a evaluarnos a nosotros mismos y a los demás de forma más objetiva.
El efecto Dunning — Kruger: ¿Por qué a menudo sobrestimamos nuestro conocimiento?
¿Por qué algunas personas confían en que tienen razón, aunque estén claramente equivocadas, mientras que otras dudan de sí mismas, a pesar de tener conocimientos profundos? Esta paradoja explica el efecto Dunning — Kruger, llamado así por los psicólogos David Dunning y Justin Kruger, quienes lo describieron por primera vez en 1999.
La esencia del efecto es simple: las personas con bajos niveles de competencia a menudo se sobreestiman, mientras que los verdaderos expertos tienden a ser autocríticos. Este sesgo cognitivo se manifiesta en una amplia gama de áreas, desde los negocios y la política hasta la medicina y la vida cotidiana.
Descubramos junto al equipo de Jugabet Argentina cómo funciona exactamente este efecto, por qué se produce y si se puede eliminar.
¿Qué es el efecto Dunning — Kruger?
El efecto Dunning — Kruger es un sesgo cognitivo en el que las personas con bajos conocimientos o habilidades:
- No se dan cuenta de su incompetencia y se sobreestiman.
- Son incapaces de evaluar objetivamente el nivel de otras personas y las consideran menos conocedoras.
- No ven sus errores, incluso cuando se los señalan.
Por otro lado, los expertos con conocimientos profundos se subestiman porque se dan cuenta de la complejidad del tema y entienden lo mucho que queda por aprender.
Ejemplo de la vida real:
Una persona que recién comienza a estudiar finanzas puede estar segura de que sabe todo sobre inversiones, pero un economista profesional será cauto en sus pronósticos, entendiendo la complejidad del mercado.
¿Por qué nos sobreestimamos?
1. Falta de habilidades metacognitivas
Las habilidades metacognitivas son la capacidad de analizar el propio conocimiento. Las personas con baja competencia simplemente no saben lo que no saben, por eso creen que son expertos.
Estudio de Dunning y Kruger:
Se pidió a los participantes que calificaran sus conocimientos sobre diversos temas y luego se evaluó su nivel objetivo. Resultó que las personas que obtuvieron peores resultados fueron las que más se sobreestimaron.
2. El deseo de tener razón
Admitir errores es desagradable, pero la confianza en uno mismo da una sensación de control. Es por esto que muchas personas prefieren considerarse competentes, incluso cuando no sea así.
Ejemplo:
Mucha gente debate cuestiones médicas basándose en artículos de Internet y están convencidos de que entienden el tema tan bien como los médicos.
3. La ilusión del conocimiento
Hoy en día, el acceso a la información es mayor que nunca, pero leer unos pocos artículos no convierte a uno en un experto. Sin embargo, muchas personas consideran que el conocimiento superficial es suficiente.
Ejemplo:
Una persona que haya visto un par de vídeos sobre reparación de automóviles puede estar seguro de que podrá arreglar un motor sin ninguna dificultad.
¿Cómo reconocer el efecto Dunning — Kruger?
Si una persona:
- Habla con seguridad sobre temas complejos sin tener una educación especializada.
- Ignora los argumentos de los expertos y los considera «abstrusos».
- A menudo insiste en su opinión sin argumentos serios.
- Él está seguro de que sus conocimientos son suficientes y no busca estudiar más.
Entonces tal vez cayó bajo la influencia de este efecto.
El peligro del efecto Dunning — Kruger
- En medicina, las personas pueden ignorar las recomendaciones de los médicos y automedicarse.
- En los negocios, sobreestimar las propias capacidades conduce al fracaso.
- En política, los populistas a menudo atraen seguidores simplificando cuestiones complejas.
Este efecto afecta a todas las áreas de la vida, creando la ilusión de competencia e impidiendo que las personas se desarrollen.
¿Cómo combatir este efecto?
- Aprende a dudar: si algo parece simple, es posible que no estés viendo el panorama completo.
- Acepta las críticas: pueden ayudarte a evaluar objetivamente tus conocimientos.
- Compárate con expertos: si tu opinión no coincide con la de los profesionales, quizá valga la pena reconsiderar tu punto de vista.
- Aprende siempre: cuanto más sabes, más te das cuenta de cuánto más hay por aprender.
Conclusión
El efecto Dunning — Kruger es una trampa en la que cualquiera puede caer. A menudo nos sobreestimamos, sin darnos cuenta de nuestra propia incompetencia. Sin embargo, ser consciente de este efecto es el primer paso para superarlo.
El verdadero conocimiento no proviene de la confianza, sino de la comprensión de la complejidad del mundo. Por eso, vale la pena aprender, analizar y no tener miedo de admitir que no lo sabemos todo. Después de todo, esto es lo que nos hace más sabios.