Este artículo presenta un caso clínico de ludopatía en el que la conducta de juego impulsivo generaba tanto consecuencias positivas a corto plazo como efectos negativos a mediano y largo plazo. Debido a esta dicotomía, el paciente intentaba controlar o evitar el juego cuando sentía deseos de jugar, lo que paradójicamente agravaba el problema, ya que el esfuerzo por reprimir la conducta generaba consecuencias negativas adicionales, según lo evidenciado en el análisis funcional.
Como intervención, se aplicó una variante de la terapia de aceptación y compromiso (ACT), con el objetivo de ayudar al paciente a salir del ciclo de lucha y rendición frente a su impulso de jugar. A través de la aceptación de que tanto jugar como no jugar conllevaban costos, se promovió el compromiso con una decisión consciente, a pesar de sus dificultades.
Los resultados sugieren que la ACT tiene una eficacia terapéutica significativa, ya que se observó una reducción del sufrimiento subjetivo del paciente y la eliminación de la conducta problemática del juego impulsivo.
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Fuente: Scielo