Los rituales del terapeuta
Muy buen texto de Francisco Alcoba:
Pensar en profundidad siempre ha requerido fricción: tiempo, esfuerzo y demora en la recompensa. No como virtud moral, sino como condición técnica del aprendizaje. La repetición en matemáticas no castiga; estructura. La lectura lenta no frena; fija. La escritura no estorba; ordena.
El problema no es la fricción en sí, sino la confusión entre dos tipos distintos. Existe una fricción inútil, la que bloquea sin aportar nada, y una fricción formativa, la que permite que el conocimiento se asiente. La economía digital es extraordinaria eliminando la primera y, sin pretenderlo, muy eficaz erosionando la segunda.
Cuando el conocimiento llega en píldoras, el cerebro puede sentir progreso sin haberlo consolidado. No por falta de información, sino porque el entorno dificulta el gesto clave del aprendizaje: quedarse, volver, comparar, dudar. La siguiente idea aparece antes de que la anterior haya reposado.
Según los expertos, el hambre de piel o la falta de conexión física deseada es cada vez más frecuente en nuestro acelerado mundo digital. Y la falta de contacto puede afectar nuestro bienestar físico y mental.
(…)
La gente pasa menos tiempo reunida en persona que en años pasados y más tiempo en línea. Esto ha alterado nuestras amistades y relaciones amorosas, dijeron los expertos, lo que hace más difícil sentirse conectado y valorado.
Es un escrito muy bello que te conmoverá y romperá el corazón, pero al final te dejará con una sensación de esperanza:
Hubo un tiempo en que no podíamos imaginar la vida sin estar en pareja. Y ahora, somos más felices cada quien por su lado. Es curioso, ¿no? Tuve que perder a la persona que más me amaba para empezar por fin a amarme a mí misma.
Bello artículo del New York Times:
La risa de los bebés, sobre todo en respuesta a cosas sorprendentes o absurdas, refleja su curiosidad, comprensión e impulso de conectar con las personas de su vida. La naturaleza incorporó la risa —y su primo cercano, el humor— como parte intrínseca del desarrollo temprano. Aunque caminar y hablar tienden a robar el protagonismo, reírte con tu bebé es igual de importante, o incluso más divertido. El humor puede ser cognitivamente complejo, pero compartirlo juntos es tan fácil como un juego de niños.
Ingresa las palabras de la búsqueda y presiona Enter.